miércoles, 31 de octubre de 2007

La castañada y los "panellets"

Panellets típicosLa “castañada” se celebra el 31 de octubre, la noche antes del día de Todos los Santos. Además de las tradicionales castañas y boniatos asados, en Cataluña es típico comer “panellets”. Estos dulces preparados a base de patata, almendra, huevo y azúcar hacen las delicias de los más golosos. Los más típicos van cubiertos de piñones, pero con el tiempo las recetas se han multiplicado y ahora se pueden encontrar “panellets” de prácticamente todos los sabores imaginables: coco, chocolate, fresa, limón… Mientras en tierras americanas celebran Halloween, en Cataluña tomamos castañas, panellets y vino dulce.

Se dice que los orígenes de esta celebración se remontan a la Edad Media. Tradicionalmente se explica que la noche del 31 de octubre se tocaban las campanas de todas las iglesias en memoria de los difuntos. Tras esta dura tarea, los campaneros necesitaban un gran aporte energético para recuperar fuerzas y, como la castaña es uno de los frutos más abundantes de esta época, comían castañas asadas, para de paso combatir también el frío. Sea cual sea realmente el origen de esta tradición, lo cierto es que todavía se mantiene hoy en día.

CastañasAún se pueden ver, por estas fechas, algunos puestos de castañas calientes, aunque ahora a veces sea el tiempo el que no acompañe demasiado. Pero sin duda los que más negocio hacen son las pastelerías y panaderías, con la venta de “panellets”. Vale la pena probar estos dulces si se visita la ciudad por estas fechas. Y para aquellos que disfruten en la cocina, nada mejor que atreverse a prepararlos en casa. No es difícil pero, eso sí, hace falta paciencia. Aquí os dejamos un par de recetas de nuestros compañeros de Directo al paladar para los que os animéis: receta 1 y receta 2. Pasaréis un buen rato mientras los preparáis y seguro que os ahorráis unos cuantos euros. Además, es de dominio público: nada sabe como hecho en casa. Y para acompañar los “panellets”, las castañas y los boniatos asados, nada mejor que un buen moscatel.

Esta fiesta se celebra en todas las escuelas y en la mayoría de centros cívicos de la ciudad. Por estas fechas se organizan actos especialmente dedicados al público infantil, como el que ya os comentamos hace unos días en el Poble Espanyol. Y para los más atrevidos, también para disfrutar en familia, si se desea, el parque temático Port Aventura (en Tarragona) se viste de Halloween del 29 de septiembre al 18 de noviembre. Una buena ocasión para vivir una experiencia terrorífica.

LA CASTAÑADA - CATALUÑA

En Catalunya, la noche del 31 de octubre, es decir esta misma noche, se celebra la noche de todos los santos con la “castañada”.

Aquí les dejo dos historias de cómo se origino esta tradición:

En la Edad Media y para recordar a todos vecinos la necesidad de rezar por los difuntos, durante la noche de todos los santos se tocaban las campanas de todas las parroquias y conventos, de tal suerte que el campanero necesitaba de un gran aporte de energía para recuperarse del esfuerzo.
Al ser la castaña el fruto mas abundante del otoño, se recuperaban del cansancio con castañas y pequeños tragos de vino blanco, para hacerlas más pasaderas. Como el número de campanarios era muy elevado en aquellos tiempos y al campanero se iban añadiendo las personas y familiares más allegados, en un afán de querer compartir con él sus penas y también sus gozos, finalmente todos acababan comiendo castañas y bebiendo vino.
Mas adelante, en los pueblos, por la tarde todos los hombres se dedicaban a recoger castañas, boniatos y leña, las mujeres hacian pastelitos parecidos a los actuales “panellets” (unos pastelitos hechos a base de almendra molida y azucarada) y al llegar la noche se reunían todos alrededor del fuego comiéndose las castañas y los boniatos asados a la leña y los pastelitos que habían traído las mujeres y así celebraban el final de la recolecta y rezaban por los difuntos.
También existía la tradición de que los niños tenían que dejar castañas escondidas en algún rincón de la casa para que, por la noche, las almas de los que faltaban vinieran a recogerlas y se las cambiaran por “panellets” o membrillo (dependiendo de la zona).
A finales del siglo XVIII la costumbre se había extendido de tal manera que la castaña pasa a ser un elemento de comercio y entonces hace su aparición la figura de las castañeras, mujeres que asan las castañas al fuego y las venden en puestos callejeros.

Castañera - Pintura de Vázquez Fernández

De aquí la costumbre que en Cataluña, se celebre la noche de todos los santos comiendo castañas, regadas con vino dulce y panellets

Otra historia:
Antiguamente, después de cenar, se celebraba la castañada, comida familiar dedicada a los muertos y que era recuerdo de las antiguas comidas funerarias. Se hacía la cena habitual y seguidamente se comían las castañas asadas al fuego del hogar, así como los “panellets” u otros dulces propios del día, y se bebía vino que tenía que ser dulce o blanco. Las castañas se abocaban encima de la mesa y todo el mundo iba cogiendo a su discreción.
Esta costumbre de comer castañas (que por otro lado es el fruto típico de la estación junto con otros frutos secos: almendras, avellanas…), se complementa con la de consumir un tubérculo parecido a la batata: el boniato. Poco a poco hará su aparición uno de los personajes más carismáticos y entrañables de esta época: la castañera.
Una imagen de la castañera

Así que estén donde estén, con calaveras de azúcar como en México, con calabazas y disfraces como en Estados Unidos, con castañas como en Cataluña o como quieran, que pasen una buena noche…

sábado, 6 de octubre de 2007